Videollamadas en LinkedIn: lo que no puedes hacer en la plataforma
Descubre qué puedes lograr con las videollamadas de LinkedIn y qué limitaciones conviene evitar para no perder productividad. Te mostramos cuándo es mejor usar Zoom o Teams, y cómo las integraciones facilitan reuniones sin abandonar la conversación.

LinkedIn se ha consolidado como una herramienta indispensable para las conexiones profesionales, y su función de videollamada nativa busca agilizar aún más esa comunicación. Integrada directamente en los mensajes, permite pasar de un chat de texto a una conversación cara a cara con un solo clic. Sin embargo, es crucial entender que no es un sustituto completo de plataformas especializadas como Zoom o Microsoft Teams.
Esta herramienta está diseñada para la inmediatez y la conveniencia, pero presenta una serie de limitaciones importantes que los usuarios deben conocer. Entender qué no se puede hacer en las videollamadas de LinkedIn ayuda a gestionar las expectativas y a elegir la plataforma adecuada para cada tipo de interacción profesional, evitando contratiempos y asegurando una comunicación fluida.
Las 7 limitaciones clave de las videollamadas nativas de LinkedIn
Aunque la función de videollamada de LinkedIn es útil para conversaciones rápidas, carece de muchas de las características avanzadas que se han vuelto estándar en el entorno profesional actual. A continuación, se detallan las principales funciones que no encontrarás en esta herramienta.
1. No se pueden realizar videollamadas grupales
La limitación más significativa de la herramienta nativa de LinkedIn es que solo permite conversaciones entre dos personas. Está diseñada exclusivamente para interacciones uno a uno. Si necesitas organizar una reunión de equipo, una entrevista con varios participantes o un seminario web, tendrás que recurrir a una solución externa.
Para cubrir esta necesidad, LinkedIn facilita la creación de reuniones a través de servicios de terceros. Directamente desde la ventana de chat, puedes generar un enlace para una reunión en plataformas como Microsoft Teams o Zoom, pero la llamada en sí misma ocurrirá fuera del ecosistema de LinkedIn.
2. No es posible grabar las reuniones
La función de grabación es fundamental para quienes necesitan documentar reuniones, compartir la conversación con miembros del equipo ausentes o revisar detalles importantes más tarde. Desafortunadamente, las videollamadas nativas de LinkedIn no tienen una opción para grabar.
Si la grabación es un requisito indispensable, la única alternativa es utilizar un software de grabación de pantalla de terceros. Sin embargo, es fundamental recordar que se debe obtener el consentimiento explícito de la otra persona antes de grabar, tanto por cortesía como por cumplimiento de las normativas de privacidad en muchas jurisdicciones.
3. No se puede compartir la pantalla
Compartir la pantalla es una de las funciones más utilizadas en las reuniones virtuales, ya que permite mostrar presentaciones, revisar documentos en conjunto o guiar a alguien a través de un proceso. Esta característica está completamente ausente en las videollamadas de LinkedIn.
Esta carencia la convierte en una opción poco práctica para reuniones de trabajo colaborativas, demostraciones de productos o cualquier situación que requiera mostrar contenido visual más allá de la cámara web. Nuevamente, para compartir pantalla, es necesario utilizar la integración con otra plataforma de videoconferencias.
4. No hay fondos virtuales ni desenfoque de fondo
La profesionalidad y la privacidad son claves en el entorno laboral. Herramientas como el desenfoque de fondo o los fondos virtuales personalizados ayudan a mantener el enfoque en el hablante y a ocultar un entorno doméstico desordenado o no profesional. Las videollamadas de LinkedIn no ofrecen ninguna de estas opciones cosméticas.
El usuario aparecerá siempre con su fondo real, lo que obliga a prestar más atención al entorno físico desde el que se realiza la llamada para proyectar una imagen profesional adecuada.
5. No se pueden programar llamadas con antelación
La herramienta de LinkedIn está optimizada para la espontaneidad. La única forma de iniciar una videollamada es a través del botón "Crear una videollamada" que aparece en una conversación de mensajes activa. Esto significa que no existe una función nativa para programar una llamada para una fecha y hora futuras.
Si bien se puede acordar una hora por chat y hacer clic en el botón en ese momento, no hay una manera de enviar una invitación de calendario formal o establecer un recordatorio automático a través de la propia herramienta de video.
6. Funciones de chat limitadas durante la llamada
Aunque la llamada se inicia desde una ventana de chat, la interfaz de la videollamada en sí es muy básica. No ofrece las funcionalidades avanzadas que se encuentran en otras plataformas, como enviar archivos, crear encuestas o reaccionar con emojis a los comentarios en tiempo real mientras la llamada está activa. La interacción se centra casi por completo en el audio y el video.
7. No existen controles avanzados de moderador
En una llamada uno a uno, los controles de moderación complejos no suelen ser necesarios. Sin embargo, la herramienta de LinkedIn carece de cualquier tipo de control avanzado, como salas de espera o la capacidad de silenciar a un participante (aunque esto último es irrelevante en una llamada de dos personas). Es una interfaz simple y directa sin capas adicionales de gestión de la llamada.
Entonces, ¿para qué es ideal la videollamada de LinkedIn?
A pesar de sus limitaciones, esta función tiene un propósito claro y es muy eficaz dentro de su nicho. Es la herramienta perfecta para:
- Conversaciones rápidas y espontáneas: Ideal para aclarar rápidamente un punto que sería complicado de explicar por texto.
- Añadir un toque personal: Pasar a video después de un intercambio de mensajes interesante puede ayudar a construir una conexión más sólida con un reclutador, un cliente potencial o un nuevo contacto.
- Primer contacto informal: Perfecta para una breve charla de presentación antes de programar una entrevista o reunión formal en otra plataforma.
- Seguimiento post-reunión: Para resolver una duda rápida que quedó pendiente tras una reunión más extensa.
En resumen, la videollamada de LinkedIn funciona mejor como un complemento a los mensajes de texto, no como una herramienta de reuniones principal. Es un puente entre la comunicación asíncrona y una conversación más profunda y personal.
La solución: aprovecha las integraciones de LinkedIn
LinkedIn es consciente de las limitaciones de su herramienta nativa y, por ello, ofrece una solución integrada y eficiente. Desde la misma ventana de mensajes donde se iniciaría una videollamada nativa, los usuarios pueden optar por crear una reunión en servicios externos.
Al hacer clic en el ícono de video, se puede seleccionar entre:
- Microsoft Teams
- Zoom
- BlueJeans
Al elegir una de estas opciones y vincular la cuenta correspondiente, se genera automáticamente un enlace de reunión que se comparte en el chat. Esto permite organizar reuniones completas, con todas las funcionalidades avanzadas, sin salir del flujo de conversación de LinkedIn. Este enfoque híbrido ofrece lo mejor de ambos mundos: la conveniencia de la red social y la potencia de las plataformas de videoconferencia líderes.
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